''Maldita
sea, Hayley'' bufó Chelsea cansada.
''Estate
quieta'' contestó, tirando del vestido hacia arriba.
Chelsea
se quedó tan quieta como Hayley se lo llevaba más de media hora
rogando.
Por
fin, la castaña le terminó de subir el ajustado vestido a la rubia.
''Definitivamente,
he engordado demasiado'' dijo la pequeña McCann, mirándose de
perfil en el espejo, a lo que Hayley le contestó con una amistosa
colleja en la nuca.
''Por
Dios'' rodó los ojos. ''Siempre con los malditos complejos''dijo
tirando de la rubia hacia el cuarto de baño para terminar de
maquillarla.
***
En
una hora más, las dos estaban completamente listas para ir a buscar
a Abbie.
Las
tres se dirigirían rato después a una fiesta en la casa de los
Tomlinson, uno de los *amigos* de Abbie.
''¡Jason!''
gritó la pequeña Chelsea bajando las escaleras, seguida por su
amiga Hayley.
''¿Qué?''
preguntó el hermano de la rubia, aún tirado en el sofá.
''Vamos,
idiota'' tiró Chelsea del musculoso brazo de su hermano.
El
chico rubio de ojos miel, rogó a su hermana con la mirada, no quería
ir a aquella fiesta, él y Tomlinson para nada se llevaban bien.
El
pobre chico, cansado ante la insistencia de su pesada hermana, optó
por hacerla caso.
***
''¿No
podíais haber venido antes?'' dijo Abbie.
''¿Acaso
es que no podías estar más tiempo sin tu Louis?'' se burló de ella
Hayley.
''Calla,
idiota'' dijo pegando con el codo a su amiga, sin hacerla daño
alguno.
La
pequeña Abbie tenía una cierta obsesión con Tomlinson, por muchos
chicos con los que se acostara, ella no podía dejar de pensar todo
el tiempo en él. Se había obsesionado con Louis, y con su culo.
Mientras
tanto estaban Hayley y Chelsea, ellas no estaban así con ningún
chico,
se podría decir que la personalidad de ambas era muy parecida.
La
más reciente en el grupo era Chelsea, a penas llevaba medio año con
Abbie y Hayley.
Desde
que Chelsea McCann llegó todo cambió un poco.
En
el instituto, las tres eran alumnas intachables, con ninguna mancha
en sus expedientes, se comportaban perfectamente, sus notas eran
altas, nada que objetar.
Pero
el problema llegaba cuando salían del instituto, sus vidas se
tornaban a diferente.
Las
tres chicas y Jason entraron a la enorme casa de los Tomlinson, todo
estaba repleto de gente, la música se escuchaba desde varias calles
atrás, todo retumbraba, sobre algunas mesas había montones y
montones de bebidas. Había demasiada gente, tanta que apenas podían
lograr moverse.
''Lo
siento, pero me reclaman'' dijo Abbie gritando debido al estruendo de
la música.
La
castaña se alejaba, y su rostro mostró una leve sonrisa.
Mientras
tanto, Jason también se había dispersado del grupo, por lo tanto,
solo quedaban Chelsea y Hayley.
***
Cuatro
horas después, Abbie se dió cuenta de que no había pasado nada de
tiempo con sus amigas en toda la fiesta, ella solo había tenido ojos
para Louis, y él, para ella.
La
fiesta para ambos transcurrió en una larga cena de besos.
Lewis
y Tomlinson lo estaban pasando bien.
''¿Porqué
no te quedas esta noche?'' susurró Louis a Abbie al oído.
Ella
estaba que se derretía por dentro, jamás había pensado que él se
fijara precisamente en ella.
Pero
les duró poco, ya que alguien les interrumpió mientras ella le iba
a dar un beso, afirmando que sí quería pasar la noche allí.
Abbie
se quedó mirando a los chicos, los dos eran altos, uno tenía los
ojos azules; el otro, marrones. El primero era rubio, mientras que el
otro era castaño. Las figuras de ambos chicos estaba bastante bien
cuidadas.
Pero
claro, a Lewis no le apetecía fijarse en otro chico que no fuera
Louis Tomlinson.
''Hey''
saludó el castaño.
Louis
mostró una sonris al ver el rostro enfadado de Abbie debido a la
interrumpción de sus amigos.
''Oh,
lo sentimos'' dijo el rubio disculpándose, ya se había dado cuenta.
''Yo soy Niall, y él'' señaló al castaño ''es Liam''.
''Ella
es Abbie'' la presentó Louis a sus amigos.
''Encantada''
les sonrió la castaña.
''Igualmente''
contestaron ellos sonrientes.
Mientras
tanto, en el jardín de los Tomlinson, aún repleto de gente, se
encontraban Chelsea y Hayley, borrachas, quizás, demasiado, no
habían controlado para nada lo que estaban bebiendo, solo querían
pasarlo bien aquella noche.
Cuando
estuvieron exaustas, se sentaron en el cesped. Ambas se miraron y
segundos después soltaron una fuerte carcajada.
A
Hayley se le ocurrió una magnífica idea, y como ambas estaban
sudando, no dudaron en llevarla a cabo.
¿A
qué persona normal se le ocurre tirarse a una piscina a las cinco de
la madrugada? A ninguna. Ellas no eran normales.
Cinco
segundos después ambasestaban empapadas y riendo en la piscina.
Las
miradas de todos los asistentes a la fiesta estaban puestos en ellas
dos. Habían causado un alboroto mayor del que ya había.
Vieron
como Abbie salía al jardín agarrada por los hombros de Louis, se
las quedó mirando unos segundos, agachó la cabeza y sonrió, sabía
bien que a sus amigas les gustaba hacer idioteces como esas, y más,
si estaban tan sumamente borrachas.
Rato
después a las chicas les entró frío.
Las
dos salieron de la piscina empapadas, borrachas y con sus vestidos
aún más subidos y adheridos a sus cuerpos. Lo que provocó solvidos
y algún que otro chico se las acercó, pero Jason estuvo allí antes
de que pudieran hacerlas nada.
Consiguió
atrapar a Hayley, pero perdió a su hermana entre la multitud.
La
rubia oía como Jason gritaba su nombre, pero ella quería seguir
divirtiéndose, y aguantaría el frío que tenía si hacía falta.
***
''Ya
sé que no me comporté del todo bien, pero no puedes castigarme, no
eres mi padre'' bufó Chelsea, mirando por la ventanilla del coche de
su hermano, camino al instituto.
''Te
fuiste con un chico al que no conocías de nada a una de las
habitaciones, lo siento mucho Chels, pero sabes que mi obligación es
cuidarte'' dijo Jason con severidad.
''Vete
a la mierda'' dijo ella irritada.
Se
desabrochó el cinturón, y salió del coche a toda prisa.
No
miró a nadie, ni siquiera buscó a Hayley, ni a Abbie.
Entró
en la clase que le tocaba, Historia, con el señor Collins, demasiado
estricto, pero a ellas tres las trataba con más familiaridad.
La
rubia buscó a Abbie con la mirada cuando Hayley se sentó a su lado,
Lewis estaba sentada con Tomlinson en la otra punta de la clase, al
parecer habían echo buenas migas.
Cinco
minutos después, el señor Crowell, director del centro, interrumpió
la clase, venía con dos personas detrás.
La
cara de Chelsea cambió por completo al reconocer al chico de pelo
rizado, él formaba parte del pasado que se negaba a recordar.
El
chico la ignoró.
Ella
estaba sumida en sus pensamientos, solo oyó como presentaba a los
dos chicos a la clase, eran nuevos alumnos, su pesadilla acababa de
volver a comenzar.
***
El molesto largo y agudo timbre para el cambio de clase, sonó. Todos los alumnos comenzaron a recoger sus pertinencias, mientras Collins anunciaba un examen para la semana próxima, a lo que todos los alumnos respondieron con millonesde excusas y quejas.
Comenzaron a levantarse de sus asientos, y Harry caminó hacia la mesa de Chelsea y de Hayley.
''Hola'' saludó sonriente Hayley.
Chelsea no tenía intención alguna de hablarle.
''¿Qué tal todo hermosa?'' preguntó el chico de pelo rizado.
Ella rió coquetamente ante el comentario del nuevo chico, pero a Chelsea no le hizo ni la más mínima gracia.
''Chels, llegó tarde a Geografía, lo siento'' dijo su amiga.
''Vete tranquila'' la sonrió la rubia.
''Luego nos vemos'' se despidió la castaña.
Le dió un beso en la mejilla a su amiga Chelsea, y se volvió para darle otro a Harry. Pero este hizo algo de lo más inesperado, no dirigió el beso precisamente a la mejilla de la castaña.
***
''Chels, para de una vez'' dijo Harry corriendo detrás de la rubia.
Ella se negaba ha hacerle caso, le había dolido lo que había echo.
Había besado a Hayley delante de sus narices, y sin conocerla de nada.
*Flashback*
De nuevo, ella se había cabreado con él por su suma inconsciencia, parecía no darse cuenta de que lo que a la pequeña de los McCann le sobraba eran peleas, y con él, era lo que hacía continuamente.
Él era demasiado insistente, y ella, una cabezota. Pero Harry sabía perfectamente en qué momento debía arreglar las cosas, y cómo debía hacerlo.
''Para'' dijo agarrándola de la muñeca, para que no pudiera correr más.
''No quiero'' dijo ella intentando quitar la mano del chico de la suya.
''Sabes que lo siento'' suspiró el chico.
''Sabes que lo siento'' repitió ella con voz burlona.
''Eres peor que una niña pequeña'' rió Harry. ''Chels, mírame'' dijo cogiendo la cara de la rubia entre sus inmensas manos.
Ella intentó desviar los ojos, miró al suelo, pero segundos después miró a su chico a los ojos.
''Te quiero'' dijo él cerrando los ojos, acariciando la cara de Chelsea aún entre sus manos, y rozando su nariz con la de ella.
''Y yo, Harold'' rió antes de enroscar sus manos detrás del cuello del chico, acercándolo a sus labios.
Ayyy me encanta!!!o_o
ResponderEliminarOH SI NOVELA CLAN NARVAEZ, ESTOY OBSESIONADA CON EL CULO DE LOUIS:$$
ResponderEliminar